IIº Domingo de Adviento

LA VOZ DE LA PARROQUIA: IIº Domingo de Adviento.

Queridos hermanos en el Señor:

En este domingo de Adviento, contemplamos el verbo “consolar”, recogido del libro de Isaías: “consolad a mi pueblo”. Este verbo levanta en nuestro ánimo, la fe y la esperanza, dentro del mundo en el que vivimos. S. Pedro sigue la misma idea en su carta y alerta contra los falsos maestros, insistiendo al mismo tiempo en la fidelidad a la vocación y tradición recibida y en la preparación adecuada para la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Si el Señor tarda en venir, dice, es porque tiene paciencia con nosotros, y esa paciencia del Señor descansa y se nutre en dos condiciones: la esperanza, que nos hace confiar en la promesa del Señor; y el compromiso que nos lleva a adelantar el final feliz, que es la santidad de vida, una vida inmaculada ante Dios. Necesitamos mirar el futuro con esperanza, por eso el Señor nos envía a los profetas para ayudarnos con su palabra consoladora. El Señor viene a esta tierra a través del hermano que sufre, cuyo grito tantas veces no atendemos; pero nos corresponde a nosotros acercarnos y consolar al hermano que sufre. La Iglesia nos ofrece herramientas para poder llevar a la práctica dicha obra de misericordia.

Os deseo un feliz Adviento. 

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